LAOBSESION SEXUAL DEL HOMBRE Y OTROS TEMAS
-La obsesin sexual del hombre
-Destreza sexual
-Eyaculacin precoz
-Amor puro, Amor emocional
-Santos y Misticos
-Amar de forma natural
-Final emocional
-Comenzar de nuevo, Deshacerse del pasado
- Como empezamos ?
- La obsesin sexual del hombre
El hombre y la mujer han olvidado cmo hacer el amor fsicamente.
Esta es la mayor tragedia de todos los tiempos, ya que es
la causa de la mayor infelicidad sobre la Tierra. Tanto
ha ido continuando y empeorando lentamente el olvido durante
muchos miles de aos, que ahora es un problema crucial.
Esto significa que slo el hombre o la mujer individual
tiene alguna oportunidad de empezar a corregirlo. No puede
haber soluciones en masa. El problema es demasiado personal
y demasiado profundo. Cada uno tiene que hacerlo por l
o por ella mismo, o no se puede hacer.
La infelicidad bsica de la mujer, su perenne descontento,
se debe a que el hombre ya no puede alcanzarla fsicamente.
El exceso emocional de ella, sus depresiones, sus lacrimosas
frustraciones, incluso la tensin premenstrual, y finalmente
las condiciones que conducen a una histerectoma y otros
problemas uterinos se deben al fracaso sexual del hombre
en liberar y recoger sus energas femeninas ms fundamentales
y ms finas al hacer el amor.
Estas energas extraordinarias bellas o divinas son hipersensitivas
y cuando se dejan sin extraer en la mujer, como estn ahora,
degeneran en trastornos emocionales o psquicos, y finalmente
son ellas las que cristalizan en anormalidades fsicas.
El tero da a luz a todas las cosas.
La infelicidad bsica del hombre, su inquietud perenne,
se debe al olvido de cmo hacer el amor correctamente a la
mujer, l ha perdido su autoridad divina y con ello el control
sexual de l mismo. Su degeneracin psquica o emocional
se manifiesta racialmente como una obsesin sexual.
Todos los hombres sin excepcin son obsesos sexuales.
La obsesin sexual origina en el hombre una fantasa sexual
compulsiva, masturbacin crnica, an cuando el pueda
vivir con una pareja, la represin sexual lo conduce a la
clera, la violencia, y al sntoma universal de perderse
a s mismo en el trabajo y la persecucin de la riqueza para
compensarse por su ineptitud como un verdadero amante.
Los negocios y el coleccionar riquezas son tapaderas en
ambos sexos por la incapacidad o el miedo de amar bellamente
a travs del cuerpo. A travs del descuido del hombre de
amar como mujer, el hombre sufre de eyaculacin precoz,
culpa, ansiedad, duda de s mismo, impotencia, atrofia
sexual, disfrazndose como desinters sexual, abstinencia
sexual debido al miedo reprimido al fracaso, bravata sexual
y falta de verdadera sabidura.
Todo ello l se lo inflige de nuevo a la mujer, agravando
de esta manera el descontento bsico de ella y su propia
inquietud. Cada virgen que se une hoy con un hombre est
inmediatamente contaminada.
La falta de amor de l germina en ella la semilla racial del
descontento Ella se desilusionar Ser un ser humano masculino
completamente integrado requiere que el hombre asimile
a travs de su cuerpo las energas femeninas divinas que
la mujer slo puede liberar para l cuando hace el amor fsico
correctamente. Pero el hombre tiene que ser suficiente
hombre, esto es, tiene que ser capaz de amarla lo suficiente,
amarla lo suficientemente de forma divina o desinteresada
durante el acto, para extraer estas energas del ms profundo
centro de la mujer. Esto no depende de la tcnica. Ello requiere
amor, puro amor.
Ser capaz de amar esta forma es la autoridad que el hombre
ha perdido, y su nica verdadera autoridad sobre la mujer.
La mujer, sin embargo, no ceder y no puede ceder sus energas
divinas a ningn hombre que todava no sea el mismo, esto
es, que no est totalmente integrado o alineado, no importa
lo mucho que ella lo ame y quiera darle.
Como muy pocos hombres sobre la tierra son, hoy da, ellos
mismos, es decir poseen la autoridad para expresar y absorber
el suficiente amor a travs de sus cuerpos para alcanzar
la parte ms alta de la mujer, la brecha de infelicidad entre
hombre y mujer contina creciendo.
DESTREZA SEXUAL NO SIGNIFICA AMOR
El hombre que ha desarrollado destreza sexual todava
no sabe cmo hacer este amor divino. Las sensaciones elevadas
y los orgasmos son gratificantes y le dan a l una forma de
autoridad, pero ellos no son el amor que la mujer anhela.
El amor que l hace a la o las mujeres la satisfacen como una
buena comida, pero pronto ella siente hambre de nuevo y
finalmente ella desprecia su apetito y a ella misma ya que
sabe que no est siendo amada. Juntos en una relacin, el
castigo que el hombre tiene que pagar por su fracaso fsico
en servir a la mujer como la personificacin del amor, es
la emocionalidad tirnica de ella.Donde quiera que el
ame, o trate de amar, un da ella lo sacudir, lo aturdir,
lo devastar, revelndose de repente en ella misma el espritu
malo, el demonio femenino viviente de la emocin .
Cualquier hombre que todava no haya experimentado el
odio de este demonio en la mujer todava no ha experimentado
el amor. Ella se muestra a s misma cuando l est apegado
y apenas puede alejarse.
Cualquier mujer que no se ha visto todava siendo el demonio
todava no se ha conectado con su amor.
El demonio de la emocin en la mujer es el infierno sobre
la tierra para el hombre. Esta es la parte de ella que el no
puede manejar o comprender, porque es el demonio de su propio
fracaso para amar que viene a la vida para despreciarlo,
abusar de l y atormentarlo.
El est aterrorizado por ello. El farolea y fanfarronea,
pero finalmente, a medida que envejece en una relacin,
el demonio inevitablemente lo conquistar y lo forzar
a entregar el ltimo vestigio de su masculinidad y autoridad
por algo de paz.
Entonces ellos envejecen juntos, sintindose a salvo
pero medio muertos mientras se apoyan en el otro en el terrible
mundo del compromiso.
Mientras el mundo contine como est, el demonio nunca
permitir que el hombre olvide su fracaso fundamental
de amar correctamente a la mujer.
La mujer debe ser amada. El futuro de la raza humana depende
de que la mujer sea amada, porque slo cuando la mujer sea
verdaderamente amada podr ser el hombre verdaderamente
l mismo y reganar su autoridad prdida. Slo entonces
podr volver la paz a la tierra.
Debemos ilegitimar la guerra como forma aceptada mundialmente
para resolver conflictos, la guerra es terrorismo de
estado legal.Cuando nuestros gobernantes son incapaces
de llegar a acuerdos justos, en vez de dimitir, nos empujan
al terror de la guerra.
Hay que eliminar la guerra para siempre.
Sin embargo la mujer tal como es ahora no puede ser amada
por largo tiempo o para siempre por el hombre tal cual es
ahora. Juntos estn atrapados en un crculo vicioso. Y
s se dejan llevar ms tiempo de sus propias ideas de amor,
no hay salida para ellos. El amor es un lo espantoso sobre
este planeta. Tiene que hacerse algo urgentemente. Se
debe comenzar ahora, hoy. Y t debes hacerlo.
Te voy a decir cmo hacer el amor fsico de nuevo. Pero primero
te voy a contar todo acerca del amor y te voy a dar una comprensin
del propsito del amor y de tu lugar en el amor o la vida sobre
la tierra. El amor sin propsito como puedes percibirlo
en el mundo a tu alrededor, est desahuciado. Comprender
el amor tal cual es y no como crees conocerlo o como lo imaginas,
es la primera leccin en hacer el amor.Voy a ser muy franco
y abierto y te describir el acto fsico de hacer el amor
con detalle usando palabras como "vagina"
y "pene" y otros trminos que los amantes utilizan.
Te voy a estar hablando de forma muy ntima.
Te sugiero que leas esto una y otra vez cada vez que tengas
nuevos 'insights' (percepciones) en el amor.
No puedes aprender y hacer el amor divino solo leyendo.
Debes absorberlo para que se vuelva parte de t, parte de
tu entendimiento.
Sin embargo comprueba cada informacin con tu propia experiencia,
escucha el sonido de tu verdad interior, el eco del conocimiento
que una vez tuviste. La parte de t ms profunda y verdadera
lo sabe todo.
Por lo que a m respecta no hay ninguna razn por la que un
nio no pueda leer esto. De hecho me gustara que cada chico
o chica en su adolescencia lo hiciera repetidas veces mientras
crecen, especialmente las jvenes. El nico problema
es que cuando un nio o adolescente haga preguntas inteligentes
despus de leerlo debiera haber un adulto inteligente
alrededor que las contestara de forma honesta y autntica
desde una posicin de amor y comprensin , fuera del crculo
vicioso. Confo en ello.
Eyaculacin precoz.
El principal problema en hacer el amor es la eyaculacin
precoz del hombre. Y la mujer, como explicar ms tarde
contribuye a esto insospechadamente.La eyaculacin
precoz se debe a la emocin causada por la excitacin y anticipa-cin
por parte de ambos. Esta emocin particularmente en el
hombre est ah tiempo antes de que comience el juego amoroso
o el acto fsico. En el hombre hay una continua excitacin
presexual, o un nivel de agresin incrementada de emocin,
debido a su fantaseamiento sexual normal u obsesin sexual.
A travs de la broma y de la conversacin sobre sexo con otro
hombre, lecturas sobre sexo, alusiones maliciosas al
sexo en compaas mixtas, pensando en sexo, mirando a mujeres
en pblico y haciendo conexiones lujuriosas conscientes
y habitualmente inconscientes el hombre mantiene relativamente
alto su nivel de agresin bsica o su emocin sexual.
Si te imaginas a un hombre como un termmetro sexual normalmente
estar registrando unos 25 grados de emocin sexual a causa
de su obsesin sexual, mientras que la mujer est alrededor
de los 5 grados. La mujer es bsicamente menos agresiva
que el hombre porque ella no est bsicamente obsesionada
con el sexo. Como consecuencia, fuera de sus numerosas
fijaciones e inhibiciones, el hombre est preparado para
el sexo a cualquier hora, mientras que la mujer no. Para
que ella quiera hacer el amor necesita que se aumente su
temperatura sexual bsica.
En el juego amoroso antes de unirse, el flirteo, manoseo,
los besos y las caricias de los pechos y genitales elevan
la temperatura sexual o la emocin por ambas partes. Esto,
aadido al nivel normal elevado de estimulacin del hombre
debido a su obsesin sexual, lo hace fantasear mucho ms
intensamente que ella. Por tanto, de nuevo su temperatura
sexual se eleva a mucha mayor velocidad.
Para el momento en que est a punto de entrar en ella, el se
est quemando a noventa y nueve grados, y subiendo rpidamente
con expectacin e impaciencia. Ella est en sus confortables
y agradables setenta grados, y tambin elevndose.
A veces ella solo tiene que abrirle sus piernas: la imagen
fantstica final realizada y el eyacula, o su pene la toca
o simplemente penetra los labios de la vagina y se corre,
o justo se las arregla para entrar en la vagina y en segundos
su temperatura sexual cae de un febril ciento y pico hasta
cero mientras egostamente eyacula en un estado de frialdad
y de desinteresada falta de deseos.
La mujer es amor, gracias a Dios.
El amor es su verdadera naturaleza por debajo de toda emocin,
nociones y fijaciones.
Si ella lo ama, o si ella sola ama, puede soportar la decepcin
sexual.
La mujer en todos los niveles representa a la madre, el
verdadero arquetipo femenino, la madre tierra, en la
que todos nosotros nos deleitamos y encontramos nuestro
placer, incluso si ella es solo una botella de whisky hecha
de granos de tierra y agua.
El hombre, tal como es ahora, es como un nio ante el amor
sin fronteras de ella, la verdadera mujer que toda mujer
sabe que es, por debajo de sus neurosis.
En su amor ella puede perdonarlo por correrse, anulndole
a ella su propio mecanismo de deseo, tomar su mundana inquietud
expresada en su orgasmo y acogerlo all dentro de ella,
amuchachado y nuevo en su breve momento de paz. Para la mujer,
la satisfaccin de su amor es tomar de l dentro de ella,
todo lo que l pueda dar, mientras en recompensa le ofrece
cada pedazo de ella misma en una entrega completa y dulce
de amor.
Pero cuando el hombre se va prematuramente no la ama lo suficiente
para darse a ella por completo.
El no tuvo tiempo. Por tanto ella no pudo darle todo el amor
que ella tena que dar. Al llegar l se fue, la dej.
A causa de ello l es un poco menos hombre, ella es un poco
menos ella misma, y en contra de la escalada de la lucha racial
entre hombre y mujer para unirse estn un poco ms apartados.
La mujer cuando ama puede disolver en ella misma la mayora
de las frustraciones ocasionadas por la eyaculacin precoz
del hombre.
As y todo, cualquier emocin residual de ello se vuelve
una parte del demonio que lo crucificar a l maana. Pero
su amor no puede compensar del todo la necesidad insatisfecha
de ser relevada de sus energas ms finas, para expresar
o descargar al hombre en el acto de amor su belleza femenina
intrnseca, la fragancia divina que se desarrolla continuamente
en cada mujer y que est detrs de toda necesidad del hombre
de ella. El dolor de tener que llevar esta carga innecesaria
debido al descuido del hombre es el profundo agravio que
sostiene los arranques castigadores de clera y la furia
emocional del demonio.
Un hombre que llega prematuramente ha perdido temporalmente
su poder de amar, se ha perdido a s mismo, por lo tanto no
puede tomar la entrega completa de la mujer y por eso est
sin la autntica autoridad.
El lo sabe y se avergenza de ello. La nica autoridad vlida
que el hombre puede tener sobre la mujer es a travs del amor,
y esa autoridad se la conceder ella cuando l le demuestre
suficiente amor para aceptarla y tomar su total entrega.
ELLA PUEDE DAR SOLO LO QUE EL PUEDE TOMAR.
La inventada autoridad fsica y econmica del hombre sobre
la mujer en el mundo durante los ltimos miles de aos ha
sido parte del feo trabajo de "pagarla con ella"
por la propia debilidad de l -la abdicacin de su verdadera
autoridad-.
La trgica divisin entre ella y su amante contina
de generacin en generacin, por que el hombre se ha olvidado
de s mismo, ha olvidado como amar, y la mujer, que puede
ser tan generosa y magnifica
como autnticamente amorosa, no puede darse a s misma,
no puede alcanzar su satisfaccin natural sin l.
- Amor puro, Amor emocional
La razn por la cual la mujer no fantasea sobre el sexo tanto
como elhombre es porque el sexo no es tanto una gratificacin
para ella. Para la mujer el sexo es ms amor, y el amor no puede
fantasearse a diferencia del
sexo. Amar es guardar la imagen callada del amado en la consciencia.
La fantasa de uno empieza como una imagen ertica; la sexualidad
y las tiendas de sexo toman posesin del amor.
Para el hombre, el sexo tambin puede ser amor. Pero debido
a que l lo usa invariablemente para eyacular como un medio
de liberar su agresin psquica reprimida, su emocin
sexual, contiene mucha gratificacin y egosmo, el usa
a la mujer. Si pudiera unirse a ella sin llegar,
comenzara a amarla correctamente o por ella misma.
La eyaculacin, por lo que al hombre concierne, normalmente
marca el final del acto. Pero para la mujer, incluso si l
la ha trado al orgasmo, l todava no ha recogido las energas
ms finas de ella por encima del orgasmo. El orgasmo de ella
liberar o dispersar su emocin sexual inmediata, pero
las energas divinas que quedan sin recoger degenerarn
finalmente en demanda emocional y descontento.
Toda emocin en la mujer es la demanda o el grito para ser
amada verdaderamente y no ser utilizada como una escupidera
sexual. Al comienzo del tiempo, cuando el mundo acababa
de comenzar, el estado del hombre y de la mujer era muy diferente
del que es hoy da. Cuando digo esto, no debes confundir
el comienzo del tiempo y del mundo con el comienzo del universo
o la tierra. Deja que te lo explique.
La tierra no es el mundo; el hombre construy el mundo. El
comienzo del tiempo y del mundo es relativamente reciente,
hace unos doce mil aos cuando el hombre identific por
primera vez tiempo con muerte fsica.
Antes de este tiempo solo exista el pasado que se extenda
hacia atrs, hasta la primera forma de vida sobre la Tierra.
El tiempo no es pasado; el tiempo proporciona el sentido
de maana o de continuidad sobre la que
se construye el mundo. Antes de la vida sobre la tierra no
solo no haba tiempo, sino tampoco pasado-solo el presente,
la presencia, o el no tiempo.
El tiempo no es un proceso de cosas que se establecen mejor,
eso es progreso. El tiempo es un proceso de cosas que se establecen
gradualmente peor. Las cosas han ido mucho peor para el
hombre y la mujer o su amor desde que comenzaron a deslizarse
imperceptiblemente en el tiempo o en el auto-olvido alrededor
de 10.000A.C. Podras decir que esto suena como un mito,
es un mito pero no un mito como una fbula o una ficcin. Lo
que te voy a describir ahora es la verdad.
El mito, el verdadero mito, es el nico medio que hemos dejado
para comunicar la verdad, el estado original del hombre
y la mujer sobre la tierra. Por favor permanece receptivo
y callado mientras puedes suspender tu mente crtica y
escuchar mientras esbozo para t el mito o la verdad del
hombre y la mujer, tu propio estado original al que te estas
esforzando por llegar viviendo y amando en el tiempo hoy.
Originalmente, hace alrededor de doce mil aos, los cuerpos
individuales de los hombres y las mujeres estaban permanentemente
rodeados por una magnifica orbe o aureola dorada. Esta,
irradiando del plexo solar, se extenda visiblemente
muy por encima de la cabeza adentro de la tierra y hacia afuera
ms all del alcance de los miembros extendidos. La orbe
de la mujer era de un dorado ligeramen-te ms profundo que
la del hombre, pero ambas tenan la misma hermosa, sublime
y deslumbrante cualidad.
La mujer era puro amor, el polo pasivo sereno del amor espiritual
humano sobre la tierra. El hombre el polo positivo activo,
tambin era amor, pero no puro amor en el mismo sentido.
El era el amor de la autoridad pura, el
principio masculino, que era el guardin del amor, o de
la mujer, o de la tierra. El amor de l o de ella era respon-sable
de mantener la cualidad divina, dorada del amor entre ellos.
El brillo de sus aureolas reflejaban
en todo momento la intensidad y la pureza de ese amor.
Su acto de amor fsico era exttico. La energa divina generada
era tan poderosa que despus de hacer el amor sus cuerpos
o halos se encendan con un esplendor increble. Esta irradiacin
autoluminosa del espritu o amor creado en cada uno por
la unin fsica era la manifestacin de su
divinidad sobre la tierra. El hombre y la mujer al principio
del tiempo eran dioses, y ellos sostenan la consciencia
y la presencia de su divinidad, su no temporalidad, haciendo
el amor fsico divino.
El halo o la energa dorada era su medio de comunicacin,
juntos o separados. Su alcance iba ms all de su contorno
visible, y a travs de ella cada uno estaba en un continuo
contacto imperturbado con el otro, en silencio y quietud
-esto es en la consciencia mutua del amor puro-.
Con el tiempo, cuando uno de los dos halos necesitaban regenerarse,
el hombre y la mujer se atraan juntos, hacan el amor como
los nicos polos fsicos de consciencia sobre la tierra
y se iluminaban y regeneraban de nuevo. El regeneraba el
amor de ella mientras que ella regeneraba el amor de l y
su autoridad.
La comunicacin entre ellos era tan completa que no haba
necesidad de hablar. El hablar se desarroll con el tiempo;
en los hombres y las mujeres, que al perderse ellos mismos
en el tiempo dado a otras cosas, a construir el mundo, comenzaron
a olvidar amar -esto es, olvidaron como ser ellos mismos
todo el tiempo. El resultado fue que fallaron en hacer el
amor fsico, divino. Sus halos o consciencia perdieron
la conexin dorada y tuvieron que empezar a hablar a travs
de la brecha desarrollada entre
ellos. Entonces, a travs del habla, apareci los malos
entendidos y la emocin.
Mientras el tiempo o la falta de amor invadan ms el cuerpo
del hombre y de la mujer, el habla reemplaz la inmediatez
y la plenitud del amor y el vocabulario creci y creci.
En vez de 'estar' en el amor, ellos decan, 'te
amo', y otros muchos sustitutos verbales para el amor.
Algunos individuos retenan la intensidad del halo ms
tiempo que otros, pero con el tiempo o el pasado aumentando
en cada uno, las cosas fueron inexorablemente peor.
Varios miles de aos despus, la mayora de los hombre y
mujeres haban olvidado como ser amor y como hacer el amor.
No obstante realizaban aparentemente el mismo acto fsico,
no podan liberar o generar la energa divina y personificar
en ellos mismos el espritu viviente o la
presencia de amor, el no tiempo.
Los cuerpos del hombre y de la mujer no estuvieron ya alineados
en el amor sino en el tiempo y la emocin.
En vez de hacer el amor puro hacan amor demandante, emocional.
Y e vez de producir nios iluminados
espiritualmente, los producan emocionalmente dependientes.
La mujer, que una vez fue amor puro, ahora estaba confundida
y descontenta perennemente. El hombre, habiendo perdido
su autoridad, ahora era impaciente con ella y, tratando
de encontrar un sustituto de su autoridad,
se volvi ocupado e inquieto perennemente.
Ms an, careciendo de la autoridad para controlarla,
utiliz su fuerza fsica y econmica superior para forzarla
a una posicin social inferior, particularmente explotando
el amor de su juventud.
Esto la enrabi tanto que engendr el demonio, quien mientras
el tiempo continuaba nunca olvidara o perdonara la injusticia
de l y la corrupcin del amor. La carrera humana, la carrera
en el tiempo, haba comenzado.
- Santos y Misticos
Varios hombres y mujeres, se abstuvieron deliberadamente
de hacer el amor fsico, se las arreglaron para retener
una habilidad parcial de amar divinamente dentro de ellos
mismos. Estos fueron los msticos, santos y ascetas de
todas las naciones. Volvieron su atencin hacia dentro
y amaron las energas divinas en sus propios cuerpos.
Rehusando unirse con otros cuerpos, que ahora se llenaban
con el tiempo y la emocin en forma de descontento e inquietud,
los msticos se mantuvieron a s mismos relativamente
puros. No obstante, en relacin con la plenitud y riqueza
de su irradiacin original, la suya era una plida y sesgada
forma de pureza.
Negando la necesidad terrenal de unin con el polo o sexo
opuesto, la alternativa mstica fue fundamentalmente
exclusiva, egosta e innatural, por todo su idealismo
y altiva devocin. Como consecuencia, ello produjo seres
humanos medio integrados y solo parcialmente divinos.
Las cosas fueron inequvocamente peor. El resultado se
reflejaba en los halos y orbes de estos hombres y mujeres
msticos. Sus halos se haban encogido gradualmente en
tamao e iluminacin a un pequeo crculo de luz alrededor
de la cabeza. Tu lo vers hoy representado en viejas pinturas
e iconos, particularmente de los santos cristianos. Estos
encogimientos, halos en miniatura solo muestran lo restringido
que se haba vuelto en el tiempo la idea del hombre del amor
sobre la tierra o del amor terrenal. Excluyendo todo el
cuerpo de l o de lla de la unin divina con el sexo opuesto
sobre la tierra, y basando el amor solamente en la abstraccin
de la mente, el halo se redujo para envolver solo la cabeza,
o a lo ms la parte superior del cuerpo.
Se podra argumentar que los msticos y santos, debido
a la irrupcin del tiempo, no tuvieron ms eleccin que
seguir el camino del celibato. Al menos de esa forma se las
arreglaron para mantener algo del amor puro y
divino sobre la tierra, hasta que la santidad mstica misma
casi desapareci bajo el peso del tiempo. Pero realmente
la opcin que eligieron, no hacer el amor, o su interpretacin
de ese impulso, fue una gran tragedia par la raza humana.
Los msticos y los santos solo habran
salvado el da, o el mundo, si hubieran actuado de forma
diferente o ms generosamente.
A pesar de su amor divino, los santos clibes, como el resto
de la humanidad, estando hundidos por el tiempo, haban
olvidado realmente como hacer el amor fsico y no se daban
cuenta de ello. Y eran muy emocionales acerca del amor.
Haban hecho una virtud de su olvido. Perplejos y
cargados de culpa por el poder de sus propias pasiones implacables,
la mayora de los santos cristianos denun-ciaron ardientemente
el acto de amor fsico, y con todo tipo de razones errneas.
La verdad es que fueron ellos quienes no amaron suficien-te
-no amaron a su prjimo con suficiente intensidad dorada
como para sumergirse en la mente divina con sus propios
cuerpos a travs de la cpula y recordar as como
hacer el amor sobre la tierra para dar una gua o algn tipo
de ejemplo inspirado. Eso era demasiado autosacrifi-cio.
Por eso, como la muchedumbre que gritaba, crucifcale!
ellos tambin condenaron el amor al que teman y no comprendan.
Los santos permanecieron apartados de la humanidad. Ellos
eran compasivos y cuidadosos con los sufrimientos superfi-ciales
de la humanidad, la pobreza, la enfermedad y la violencia,
pero siempre evadan el problema central del amor fsico,
la causa de la mayor infelicidad sobre la tierra, incluyendo
la de los santos mismos.
Incluso Jesucristo, si creemos a sus intrpretes, evit
el problema completamente y no dej una palabra de autntica
gua para la humanidad, cuya constante preocupacin,
ahora y entonces, es tratar de hacer el amor fsico.El
Mesas, por su evidente omisin de la sexualidad en sus
enseanzas, tiene mucho que responder, verdad? Si crees
en sus
intrpretes.
Los santos mantuvieron sus manos limpias de la autntica
porquera del amor donde hombres y mujeres ordinariamente
tienen que vivir.Dios es suficiente! decan. Es eso
verdad si no eres un santo? Es eso verdad para t?O tu deseas
hacer el amor y tal vez sentir algo divino y puro en ello,
que sabes que debe estar ah y debe ser encontrado?.
Los santos nos abandonaron; abandonaron este bendito
planeta tierra. Ellos optaron fuera de la realidad del
amor sobre la tierra e hicieron su amor en algn otro lugar
donde no hay necesidad de amor, el amor se necesita
aqu. Si quieres escapar hacia Dios en tu amor y dejar atrs
al hombre y a la mujer, entonces Dios te ayuda.
Tendrs que volver para hacer enmiendas y ver el error de
tu amor como todos los santos deben hacerlo en el tiempo.
El hombre y la mujer necesitan este amor, este Dios de amor,
en lo ms denso del aqu en la tierra y no en cualquier otro
lugar donde todo est preparado y ellos no estn. Y slo
t y yo podemos hacer ese amor, ese Dios, aqu. Es esta falta
de amor, o falta de Dios entre nosotros la que ha trado al
mundo hoy al borde de la aniquilacin por sus propias manos.
Adems, estos santos, hombres y mujeres alejados de este
mundo, cargaron
sobre la humanidad sus propias culpas horribles, pensaban
que hacer el amor era pecaminoso, un pecado por el que arderan
en el infierno. Cuntos billones de chicos y chicas inocentes,
de hombres y mujeres han sufrido el
infierno en la tierra de la culpa sexual, y todava la sufren
debido a la falta de coraje de todos los santos para amar?
"Dios me hizo clibe" -oraba San Agustn. Por
qu no le pidi a Dios que le mostrara porque amaba tanto
a la mujer que no poda quedarse apartado de ella?
De dnde le vino la idea que, de todas formas, el debera
ser clibe?. Sin duda de algn otro santo o sacerdote torturado.
Por eso los santos, msticos y ascetas de todas las naciones
abandonaron a la pobre masa luchadora de seres humanos
que estaban luchando contra el tiempo, y todava lo estn,
para hacer el amor o la paz unos con otros.
Alguna vez te dijo un santo como hacer el amor, lo cual es
el origen de todo amor sobre la tierra, incluso el amor de
Dios? no hemos nacido todos nosotros, incluido los santos,
de ese acto de amor?
Es justo ignorar el sentimiento fsico ms dulce y natural
que pueden producir dos seres humanos juntos sobre la tierra
como significante de una realidad posible?
- Amar de forma natural
Los santos nos dijeron que amaramos a Dios, lo cual nadie
sobre la tierra puede hacerlo posiblemente por un acto
de voluntad. Cmo puedes amar si no amas? qu tipo de exhortacin
es esa? Qu diras si te dijera : Siente hambre! cuando
no ests hambriento? O tal vez te han dicho que amaras a todos.
Cmo puedes amar a todos? Amas a todos, realmente lo puedes
hacer? Son todos tan queribles? Realmente amas a tus
enemigos? Le dijiste hoy, no la pasada Navidad, a tus hijos
que amaran a las personas que les pegaran o les dieran puetazos?
Cuando hoy se cruce alguien contigo, mira si lo amas. Seamos
sinceros, honestos con nosotros mismos. Amaramos a todo
el mundo, pero podramos tan slo empezar con nuestra
pareja? Tal vez dirs que esta es la tarea, amar a todos a
pesar de las tendencias no amorosas naturales de uno. No
hay tarea, no hay obligacin ni penalidad en el amor. Tratar
de amar como una tarea es seguir el camino alejado de este
mundo de la culpa y la vergenza propia. Esa no es la forma
de empezar a amar. Tu empiezas a amar haciendo el amor, que
es lo que t, yo y todos ms deseamos de cualquier modo sobre
la tierra. Pero debes aprender a hacer el amor correctamente,
sin autoindulgencia, sin buscar la satisfaccin emocional
y la autogratificacin. Despus de que hayas aprendido
a hacer el verdadero amor fsico y hayas empezado a restaurar
tu halo dorado, descubrirs entonces cmo amar a tu prjimo,
a tus enemigos, a Dios y a t mismo. Pocas mujeres han integrado
la mitad superior del cuerpo, por encima de la cintura,
con la mitad por debajo de la cintura. La mitad superior,
el torso, donde estn localizados los pechos y el plexo
solar, vibra con una energa muy fina de amor. Este es el
amor ms fino en el cuerpo. El proporciona leche al bebe
y retiene lo que es amor en el seno sin tinte de sexualidad.
Este amor se siente a menudo como el anhelo por lo inalcanzable,
la aoranza por la pureza y la belleza idealista. Es el impulso
que est detrs de toda la idea del amor Platnico. Esta
parte superior del cuerpo es el polo superior del amor.
El polo inferior del amor por debajo de la cintura se focaliza
en los genitales, pero la energa de este amor est continuamente
presente, aunque imperceptible normalmente, en la parte
baja de la espalda, en la base de la columna, muslos y piernas.
Si te ests muy quieto, aislars finalmente la diferente
sensacin de esta energa. Cuando se percibe como tal,
sin asociaciones emocionales o sexuales, esta energa
de amor ms baja se siente que es justo tan pura como el amor
ms alto, solo que como una sensacin ms tangible y con
mas grano. Pero eso no le quieta mrito a su pureza y belleza
esencial, porque esta energa, subiendo por las piernas
desde la misma tierra, es pura vitalidad o fuerza vital
antes que la emocin como sexualidad o sentimiento haya
entrado en ella. La funcin del hombre, como principio
masculino, es unificar estas dos polaridades de amor en
la mujer, para que todo su sistema fluya libre y satisfactoriamente
con el amor divino. Por esta unin de la divisin superior
e inferior del cuerpo humano, esto es, lo ideal y lo terreno,
lo inalcanzable y lo alcanzable, se produce la nica corriente
de amor divino, o la energa dorada radiante. Cuando esto
se consigue plenamente, la mujer se rene con su verdadero
ser -fsica, psicolgica y espiritualmente. Su descontento
se desvanece y ya no es dependiente de su trabajo, arte,
maternidad o cualquier otra actividad externa, para darse
un sentido de satisfaccin o propsito. Ella puede estar
dedicada a esas ocupaciones, pero ya no estar apegada
a ellas como una necesidad. Toda la motivacin sexual de
la mujer es hacer la conexin divina a travs del hombre.
Su deseo de tener nios es secundario y un sustituto de lo
otro. Debido a que muy raramente se hace la conexin divina,
ninguna mujer hoy es ella misma. Ella permanece mayormente
en la romntica mitad superior de su cuerpo, anhelando
lo inalcanzable y ocupando de forma peridica o promiscuamente
la mitad inferior en el sexo, en un empeo ftil de hacer
la conexin. Pero ella la evade. Por lo que permanece virtualmente
dividida en s misma, dos personas, hasta que finalmente
apartada del sexo por la desilusin o la vejez, vive una
forma de media vida de amor idealizado dentro de su mitad
superior. La frigidez en la mujer se debe a una falta de unin
del amor en su propio cuerpo. Ello tambin ayuda a causar
impotencia en el hombre, o a su incapacidad para conseguir
la ereccin. Mientras procedemos se aclarar ms como
superar estos problemas. Para que el hombre y la mujer de
hoy hagan el amor hermosa y divinamente se requiere que
cada uno induzca un cambio fundamental en el pene o la vagina.
Tanto el pene como la vagina, o, ms especficamente, aquella
parte del cerebro que los controla, tienen que ser liberados
conscientemente de la emocin o de la inconsciencia del
pasado, esto es, de todos los hbitos, malas concepciones
e ignorancias ganados, acerca de hacer el amor a travs
de la experiencia pasada. La experiencia es el pasado.
Podemos aprender de la experiencia cualquier cosa excepto
cmo hacer el amor. El amor no viene de la prctica o la experiencia.
El amor es. El cuerpo no tiene que aprender cmo hacer el
amor; el hace el amor de forma natural. Lo que aprendemos
de la experiencia de hacer el amor no es como hacer el amor
sino como cuidarnos a nosotros mismos, cmo proyectarnos
y protegernos a nosotros mismos al mismo tiempo de forma
astuta y segura. Esto por supuesto es compromiso; no puedes
protegerte a t mismo, contenerte en cualquier manera,
y hacer el amor. Pero as es como todo el mundo hoy hace el
amor. La experiencia, el pasado, nos ha enseado a ser cautos,
a no dar todo de nosotros mismos o podramos perder algo,
podramos hacernos dao, por lo que todos jugamos seguro.
El miedo es abundante. Y en cualquier caso, ya no sabramos
como dar todo al hacer el amor; tambin hemos olvidado eso.
Con cunta frecuencia siente la gente en el amor el impulso
estremecedor de darlo todo, de querer abrirse ellos mismos
rasgndose, y sin embargo no pueden? Debes haber tenido
ese sentimiento alguna vez. Seras capaz de dar todo a
tu amante ahora, en este momento, si tuvieras la oportunidad?
La respuesta es no. Tienes la oportunidad de hacerlo cada
vez que haces el amor, y todava no telas has arreglado,
o no? Hacer el amor hoy es un compromiso, la aceptacin
de lo mejor que se puede esperar o hacer en las circunstancias.
Y ello produce, a lo ms, para los amantes el mejor sentimiento
que puede esperarse del compromiso -satisfaccin, un
pobre sustituto de hecho para el continuo y glorioso sentimiento
del amor fsico hecho y dado sin autoconsideracin, sin
compromiso , sin contenerse, sin protegerse mientras
se expresa uno mismo. Este sentimiento drogal de la satisfaccin
que pone a todo el mundo a dormir despus de hacer el amor
est personificado en el mundo, por el dios, hecho por el
hombre, del amor: el orgasmo. El hombre es un loco del orgasmo.
Y la mujer, la diosa del amor misma, infectada e inflamada
por la locura masculina, ha empezado a adorar el falso Dios.
Cmo si llegar al orgasmo fuera un signo de amor! Cualquier
animal puede estar hecho para llegar sin ningn signo de
amor, pero tu no puedes hacer el amor sin amor. Por eso no
debemos engaarnos a nosotros mismos o ser engaados por
ms tiempo. Si tu quieres un orgasmo ve y mastrbate. Si
quieres amar, continua leyendo. El llegar al orgasmo del
hombre, antes de que haya dado el suficiente amor para recoger
las divinas energas de la mujer, es una glotonera sin
amor. El llegar en la mujer es fcil y natural, dulce y conveniente,
si solo el hombre y la experiencia de autoproteccin de
ella le diera a ella la oportunidad de ser natural y llegar
de forma natural. Pero el hombre, a travs de su egosmo
a lo largo de los aos y de la inocencia de la mujer, le ha enseado
a ella, engandola para perseguir el orgasmo desviando
su atencin del amor que el no puede darle. Si ests persiguiendo
un orgasmo, no puedes ser consciente del sentimiento de
amor. Si eres un hombre que ests tratando de esperar un
orgasmo, tampoco puedes ser consciente del amor. Si eres
una mujer y crees que el orgasmo es importante al hacer el
amor y parece que tu no tienes ninguno, te sentirs depravada,
culpable, y no puedes conocer el sentimiento de amor. O,
como mujer, tu podras renunciar de tratar de encontrar
el amor volviendo la espalda al acto del amor, como hacen
muchas mujeres, y de nuevo perders la maravilla y la gloria
del amor y de t misma. Cuando la mujer ya ha aprendido a no
tratar de hacer el amor, cuando ya no se siente atrada o
engaada por el orgasmo, y rehusa copular con un pene emocional,
cuando es lo suficiente pura para estar presente como ella
misma en el acto del amor, sin ningn pensamiento en la cabeza,
tendr un orgasmo natural y sin esfuerzo. Ella no tendr
entonces que tratar. El orgasmo suceder bella y deliciosamente
a travs del poder del amor, el poder del pene amoroso profundamente
dentro de ella. Hoy ella puede tener de hecho un orgasmo
y apenas sentirlo. La capacidad de sentir, la consciencia
de amor est fuera de su vagina. Est tan cargada de pasado,
tensin y emociones que ya su conciencia no puede llegar
completamente all abajo, especialmente arriba en la
mitad superior cerca del cerviz. Ella ha sido virtualmente
desensibilizada all, y ello empeora con cada generacin.
Efectivamente, la mujer tiene una sensacin ms placentera
en la parte baja de la vagina que en la parte alta. Debido
a que el hombre ya no puede llegar a la parte ms profunda
de la vagina en el amor, cerca del jardn espiritual donde
la diosa verdadera reside, y permanecer all el tiempo
suficiente y con la autoridad suficiente para hacer lo
que se supone debe hacer, l ha trado virtualmente la sensacin
y el orgasmo de ella abajo hacia el frente de la vagina. El
ha concentrado la consciencia de ella alrededor del cltoris
que est cerca de la salida. El ha hecho esto de dos formas:
eyaculando persistente y precozmente inmediatamente
despus de entrar y estimulando persistentemente el cltoris
con sus dedos para compensar el orgasmo que ella no tiene.
El ha hecho gradualmente del compromiso y la satisfaccin
del cltoris, el premio de hacer el amor. Ella sabe que eso
no es amor pero, qu otra cosa puede hacer? qu otra cosa
hay? Adems, debido al fracaso del hombre para amarla apropiadamente
ella a veces se masturba con el cltoris como el le ense.
Ella no hara esto si fuera amada. Ella no tiene la misma
compulsin de masturbarse como l la tiene para aliviar
su agresin sexual. Ella se habitu a travs de l. Slo
el pene y no los dedos o cualquier otro recurso puede amar
a la mujer. Slo el pene viviente en el cuerpo del hombre
fue diseado para servirla. Slo el pene -un pene desinteresado,
apasionado, paciente y amoroso- puede devolver a su lugar
al orgasmo donde el debe de estar, donde sucede de forma
natural, o no sucede, sin ninguna emocin perturbadora,
ya que la mujer sabe por el sentimiento y la consciencia
en su vagina, que ella est siendo amada.
- Final emocional
El orgasmo es un final, un final emocional. El acto de amor
no tiene fin. Los verdaderos amantes continan haciendo
el amor hasta que finalmente, tal vez horas despus, el
cuerpo del hombre eyacula natural y conscientemente,
o la pareja se aparta y hace el amor horas despus, o al da
siguiente, o el siguiente, o el siguiente...sin que el
hombre tenga que llegar necesariamente. El orgasmo es
parte del acto del amor. Pero aquel esta verdaderamente
debajo de la belleza y del propsito de ste, le suceder
debidamente a los dos, si los dos estn lo suficientemente
presentes y ocupados en solo hacer el amor. La mayora de
las experiencias de las mujeres al hacer el amor est llena
de frustraciones. La mayora de la experiencia de los hombres
consiste en la excitacin con la perspectiva de la eyaculacin.
Entre los miedos subyacentes de ella, sus reservas y esperanzas
basadas en la experiencia pasada, y la excitacin danzante
de l, tambin basada en el pasado, existe muy pocas oportunidades
de hacer un verdadero amor entre los dos en el ahora o el presente.
Se producir ms emocin que amor. Tratando de repetir
una buena experiencia sexual, como llegar, nos hacemos
expectantes o emocionales. Y tratando de evitar la repeticin
de una mala experiencia, nos hacemos emocionalmente cautelosos.
En ninguno de los casos podemos hacer el amor. Y la asombrosa
verdad que no comprendemos es que la emocin producida
en lo que se supone que es hacer el amor aflorar en nosotros
en cinco minutos, horas o das, y ocasionar un ataque de
depresin, particularmente en la mujer. En el hombre,
el movimiento aflorar como irritabilidad, clera o conducta
agresiva, y probablemente lo liberar ms adelante masturbndose.
El cambio fundamental en el pene y en la vagina que es necesario
hoy para hacer el amor hermosa y divinamente, tiene que
ser efectuado por el hombre o la mujer aprendiendo a volverse
consciente, esto es , permanecer psicolgica y despus
espiritualmente presente durante el acto de amor y los
preliminares. Hoy, debido a la acumulacin masiva de pasado
e inconsciencia en sus cuerpos, el hombre y la mujer hacen
el amor sobre todo en un estado de sueo, inconsciente.
Lo que sucede es que las emociones que surgen de su amor sexual
excitan las emociones. Estas emociones, la experiencia
pasada acumulada de la persona del deseo o anhelo sexual,
atraen su atencin o su consciencia atrs hacia el pasado
como imgenes o formas de fantasa. Entonces, estando
inmersos en ese pasado, ellos se recortan como seres conscientes
del amor que sus cuerpos estn haciendo en el presente.
Psicolgicamente estn ausentes del evento, ya no estn
presentes, no realmente con su pareja. Ellos se han ido
a la deriva, a su propio mundo. Tu debes haber observado
esto en tu acto amoroso -posiblemente en ti mismo, pero
particularmente en tu pareja. En estos momentos cuando
has estado conscientemente presente haciendo el amor,
y todo el mundo est de vez en cuando, habrs notado que tu
amante se ha desmayado en una forma de euforia personal.
Ellos no estn contigo haciendo el amor, aqu, ahora. Ellos
estn claramente ausentes del presente donde t ests.
Ellos se han vuelto autocontenidos. No es improbable que
hablando con alguien de pronto percibas que no te est escuchando,
ya no est contigo. Estn a miles de millas pensando en alguna
otra cosa. En suma, tu amante te ha dejado -as como as fuera
en el fro. Por lo cual t, en vez de permanecer solo all
afuera haciendo el amor, te esfuerzas tan rpido como puedes
para volver a tu propio estado de sueo personal, para perderte
a t mismo tambin en tu pasado emocional. Haz esto, notars,
a travs de la imaginacin, utilizando la imaginacin
sexual o ertica, la cual de nuevo excita las emociones.
Y enteramente navegas en el pas del ensueo. En vez de dos
estando juntos en una unin fsica consciente, que es el
propsito de hacer el amor, ests ahora apartado en mundos
de ensueo. El acto de amor es autoorientado, autoindulgente
y autogratificante. Los dos os habis prestado la vagina
o el pene del otro para hacer el amor con vuestras propias
emociones, vuestro propio pasado. En tal encuentro aislado
aunque normal, no hay una unin consciente, sin tiempo,
del principio masculino y femenino, no hay realizacin
de la consciencia o el amor mismo, no hay unin de los dos
nicos polos de la divinidad sobre la tierra en la presencia
nica, inefable, divina, realizado como tu propia realidad,
el espritu sublime y desinteresado de amor y vida. Debido
a que se hace ms emocin o ego que amor, y debido a que la emocin
o el ego asla, tal acto de amor empuja gradualmente a alejarse
a la pareja. Ellos se cansan sexualmente el uno del otro
y la magia se desvanece. El acto de amor se vuelve habitual,
una obligacin o una liberacin emocional, no es improbable
una explosin de ira, y la desavenencia, el descontento
y la inquietud aumenta. La interaccin del pene y la vagina
genera amor. Este amor es la sensacin ms intensamente
gozosa en el cuerpo humano. Sin embargo, la intensidad
del placer en el amor es severamente reducida por la existencia
de emocin o pasado en los genitales. Cuanto ms emocin
o pasado haya all, mayor adormecido y distante es el sentimiento
o amor de la persona y su percepcin del significado del
amor. Puesto que hoy cada pene y vagina est ms o menos infestado
con la emocin o el pasado, nadie sospecha que la sensacin
corporal deliciosa normalmente sentida en el acto de amor
ya est torcida y amortecida. De aqu, que a nadie se le ocurra
buscar una esencia alcanzable de forma natural, que est
disponible a todo hombre o mujer que pueda liberar el pene
y la vagina del pasado y ser por tanto consciente de la presencia
divina o consciente, en el acto amoroso. Me estoy empeando
en conducirte a t, y espero que a tu pareja, hacia este extraordinario
estado humano original de ser y de entendimiento. Por eso
voy a decir unas cuantas palabras ms sobre el sentimiento
y la percepcin de l. Un pene y una vagina que se liberan
de la emocin o del pasado comienzan a hacer juntos un amor
extsico. La sensacin y la percepcin es tan elevada,
que al principio uno puede sentir la posibilidad de perder
la consciencia, debido a que el placer parece casi insoportable.
A medida que el proceso continua, uno se vuelve consciente
de estar completamente presente como la consciencia del
amor divino que se hace. No hay lmites a la amplitud de la
alegra y del ser y a la inmediatez del espritu que se sabe
que es la unin de ambos y de uno mismo en la presencia divina.
Y porque es solo amor y no emocin o imaginacin lo que se
est haciendo, y como el amor a diferencia de la emocin
o del orgasmo no tiene final, la misma delicia espiritual
y fsica est presente en los sucesivos actos de amor juntos.
En otras palabras, el acto amoroso no vara; tiene solamente
subidas y no bajadas, no estados de nimos, no confusiones,
no desastres emocionales personales o asociados. El mejora
y mejora, ms y ms puro, ms divino y ms real, ms consciente,
ms presente, ms asombrador y maravilloso en su percepcin
sublime de amor, divinidad, y propsito eterno. Pero,
como apreciars, sto no sucede fcilmente. Mucha muerte
emocional e intelectual tiene que darse. Ello lleva trabajar
mucho y duro contigo mismo y juntos. Pero el punto est en
que puede hacerse. Mientras continuamos bajando a las
practicidades de hacer el amor, quiero recordarte que
el pasado es emocin, que cuando tus palabras o sentimientos
vienen del pasado, de un momento antes que ahora, ests
siendo emocional. Tu no eres sincero, no eres t mismo,
por lo que no puedes ser o hacer el amor. La emocin, de hecho,
es la sustancia de todo deseo sexual pasado que hayas tenido
desde tu adolescencia se ha alojado y se ha acumulado en
tus genitales o aquella parte del cerebro que los controla.
Ellos se acumulan all como una tensin insospechada.
En las mujeres esta tensin se manifiesta como una sutil
tensin o estrechez en la vagina, en el hombre como un endurecimiento
del pene, expresndose como erecciones involuntarias
durante el da o la noche. En ambos sexos esta tensin genital
causa prcticamente toda la inquietud, pesadez y descontento.
Una vagina emocional, que es toda vagina hasta que no se
la haga sin emociones o sin pasado amndosela hermosamente
y sin deseos, est imperceptiblemente rgida, musculosa,
expectante, autoguardndose, estrechamente receptiva
y tensa. Una vagina que ha sido usada por numerosos penes
emocionales empieza a reaccionar como penes mismos, volvindose
dura, ambiciosa, y predadora. Ella se concentra en el orgasmo,
no en el amor. A medida que se va siendo liberada de la emocin
por un pene que se desarrolla en amor y conciencia, la vagina
se vuelve complaciente, tierna, dadora, simple, fcil,
no demandante y tranquila. El orgasmo femenino de amor
es esencialmente pasivo e inocente. Aprende sus malos
hbitos del masculino. El pene es el gur o profesor de la
vagina para lo bueno o lo malo. Durante la penetracin,
una vagina que se ha hecho hambrienta por un pene errneo,
genera muy poca consciencia de amor para la mujer misma,
porque la consciencia o placer engendrado est basado
en una satisfaccin temporal, emocional. Esto le ocasiona
a ella una profunda infelicidad interior. El que ella sea
o no promiscua, lo cual es solo una bsqueda desesperada
de amor, es irrelevante. La vagina responde de acuerdo
a la energa de lo que previamente le ha entrado o informado.
El contacto con un pene purificado de la emocin, o que ha
empezado a purificarse, comienza a purificar el proceso
en la vagina. Incluso hoy una vagina virgen est relativamente
tensa con un pasado personal o emocin. Esto proviene de
las imaginaciones emocionales o sexuales y de la experiencia
relacionada, que puede incluir la masturbacin y el manoseo
masculino. Aqu, tambin, tan pronto como la virgen es
agradablemente penetrada por el pene -esto es, cuando
el dolor del entrar que la mantiene temporalmente en el
presente cesa - utilizar est sensacin placentera para
soar con aquellas viejas imaginaciones y emociones y
fracasar en permanecer con la maravilla del amor hecho
por su vagina en el presente. La tensin bsica de la vagina
virgen, sin embargo se debe a la ignorancia de amar. Una
vez, cuando el tiempo y la raza humana era joven, cada mujer
virgen comprenda el amor porque ella era amor. No haba
ignorancia del amor en su consciencia ya que no haba emocin
en su vagina. Su falta de experiencia fsica no ocasionaba
tensin porque comprenda el amor antes de haberlo hecho,
algo que no podemos concebir hoy. Ella estaba libre de la
ignorancia emocional de las imaginaciones irreales del
amor a las que se entregan hoy todas las vrgenes. Hoy las
vrgenes especulan automticamente o fantasean sobre
el amor porque ya no comprenden el amor o a ellas mismas.
Tampoco han habido profesores, gurus autnticos, sobre
la tierra que les hablen y les instruyan antes de que reciban
impresiones errneas a travs de la experiencia fsica.
Sin la comprensin del amor, las vrgenes empiezan a imaginar
lo que es el amor fsico y eso genera emocin vaginal, tensin
o histeria. Hoy, con tanto pasado racial o tiempo en el cuerpo
humano, la vagina de la nia ya es potencialmente emocional
en el nacimiento. Despus de la pubertad, cuando la vagina
virgen es penetrada, informada o energetizada por un pene
emocional, el potencial emocional de la nia se actualiza,
y entonces se sigue de los problemas predecibles y usuales
entre ella y el hombre. En el amor sin emocin no hay problemas
de amor entre hombre y mujer. Debes comprender el pene y
la vagina espiritualmente. Ambos son rganos espirituales
y juntos son los medios de todo amor sobre la Tierra. Si el
amor es Dios -si el amor es nuestra divinidad o la excelencia
de la vida- entonces el pene y la vagina son los medios de
esa excelencia. Cada hombre y mujer, cada percepcin de
amor y belleza sobre la tierra, surge de la unin del pene
y la vagina. El amor homosexual, como todo amor, es un intento
de volver al estado divino donde los principio masculino
y femenino estn unidos, el estado de unin que trasciende
las personas y el amor personal. El pene es el rgano e instrumento
perceptivo ms fino en el cuerpo masculino. Tiene conocimiento
y conciencia de s mismo. Es el rgano positivo, activo
de amor sobre la tierra. Sabe exactamente como hacer el
amor y que hacer dentro de la vagina. El hombre tiene que
aprender a ser su pene durante el acto; para hacer el amor
adecuadamente, tiene que entregarse a su inteligencia
ms grande. En el presente el hombre fuerza su inteligencia
inferior emocional, obsesionada con el sexo, sobre l,
con el resultado de que el pene no puede hacer el trabajo
que se supone. Sin embargo, ocasionalmente, en un acoplamiento
normal la consciencia del pene puede tomar posesin y el
acto de amor es sorprendentemente bueno y verdadero, pero
eso es la excepcin. La mayora de las veces el acto de amor
vara de satisfactorio a mediocre a travs de un no evento
o desastre, debido a que el pene es utilizado como un instrumento
de gratificacin por la obsesin sexual o la agresin emocional
del hombre y el olvido de s misma de la mujer. La cavidad
vaginal representa el vaco en la mujer, su anhelo racial,
eterno de ser llenado con amor. El pene permanece como el
nico amor que puede llenarlo, y hasta que el pene no est
all el hombre y la mujer no pueden estar contentos. El pene
dentro de la vagina simboliza el relleno del enorme hueco
que se ha desarrollado en el tiempo entre los dos sexos -la
brecha que cre el mundo y a travs de la cual el mundo contina
viniendo al nacimiento. El canal vaginal a la existencia
est entonces sellado; la cavidad y su masa prdida se han
encontrado uno al otro y estn completos. La existencia
como la bsqueda para la unin por los errantes masculino
y femenino ya no es necesaria. Pero la vida como nacimiento
y muerte contina; incluso en unin el pene y la vagina estn
sentenciados a separarse, por arriba el lugar de unin
es el tero -el tero y la voluntad de creacin. El tero
o la voluntad es la fuente de la existencia y no permitir
que el hombre y la mujer descansen mucho tiempo juntos sobre
la faz de la tierra. El tero o voluntad nunca puede ser llenado
en paz como puede la vagina, porque el tero demanda nacimiento
y existencia, no descanso. Por eso, incluso como hombre
y mujer, el pene y la vagina, encuentran descanso y terminacin
mutuamente, el tero succiona dentro de l las semillas
de la vida -y otra parte ausente inquiera, otro pene o vagina,
nace El pene solo es feliz cuando est erecto dentro del
vaco vaginal de la mujer. Cuando est erecto en el vaco
del espacio fuera de la vagina, el pene est impaciente,
excitable y emocional. En este estado innatural, esta
naturalmente considerado por la sociedad como obseso
y a menudo por ambos sexos como amenazador. Esto es porque
el pene erecto fuera de su natural hogar vaginal es una proyeccin
de la emocin agresiva o de la imaginacin, y para cualquier
hombre tal ereccin es demandante e incmoda. Frecuentemente
tendr que masturbarse para liberarlo de su existencia
solitaria y fuera de lugar. Si la naturaleza bsica de la
mujer es amor, qu ha sucedido a ella?por qu frecuentemente
est tan confundida y poco amorosa? cmo contribuye ella
exactamente a la eyaculacin precoz de su amante? y a su
impotencia, a su incapacidad de llegar a la ereccin? Porque
ella tambin hace eso.Durante milenios, el hombre con
su pene ha hecho gradualmente a la mujer como l sexualmente.
El ha inducido en ella una emocionalidad sexual como la
masculina, una personalidad sexual forastera, que ya
ella no puede distinguirla de la suya. En vez de permanecer
el principio de amor femenino, negativo, pasivo, sereno
y puro, ha asumido, bajo la tutela sexual de l, una instancia
parcial masculina, activa, positiva, completamente
opuesta a su verdadera naturaleza. Por debajo ella permanece
mujer pura, amor puro -si puede alcanzar all abajo a su
verdadero ser- pero en sus proyecciones sexuales superficiales
es ahora parte masculina. Un resultado de esto es que en
su liderazgo para hacer el amor su emocionalidad masculina
se excita como la de l. El efecto inmediato sobre ella es
despreciable, pero sobre l es elctrico. Tan pronto como
el pene hace contacto con su cuerpo, estas vibraciones
masculinas altamente cargadas se precipitan desde ella
hasta l como una onda de excitacin y l eyacula precozmente.
El otro problema masculino, la impotencia -no ser capaz
de tener una ereccin- est causado por la falta de amor
o consciencia por parte tanto de la mujer como del hombre.
Ambos tienen la culpa. Detrs de esto hay un hecho crucial
a recordar: el pene se erecta o por emocin o por amor. Sin
emocin o amor no se pondr erecto. Esto sucede frecuentemente
cuando las parejas se aburren fsicamente el uno al otro
y tienen relaciones por el sentido del deber. Si no hay impulso
emocional as como amor, conciencia, entre ellos en ese
momento, el hombre no podr tener una ereccin. Pero si
tiene impulso emocional aunque no tenga amor, no tendr
problemas para tener ereccin. Un pene emocional no necesita
amor para tener sexo, como toda mujer sabe, pero ello ser
probablemente un asunto unilateral. El pene se pone erecto
emocionalmente para gratificarse a s mismo, para liberar
el deseo sexual, enjaulado o la agresin que surge de la
obsesin imaginativa del hombre con el sexo. Si la mujer
se puede poner en la misma condicin mental, y ella puede
debido a su lado artificial masculino, sern capaces de
gratificarse mutuamente. Pero ello no ser amor. La impotencia
no existe en el sentido de signo de deterioro o deficiencia
masculina. Muchos jvenes saludables sufren de impotencia.
Tampoco es psicolgica en la forma en que la explican los
mdicos. La impotencia est causada slo por la falta de
emocin o de amor. Por eso cuando un hombre se hace viejo
y el vivir le ha golpeado parte de la excitacin emocional
fuera de l, y debido a que para entonces sea muy frecuente
la falta de amor en su cuerpo o en el de la mujer en el acto amoroso,
es ms probable que sea incapaz de tener una ereccin. La
impotencia, o no ereccin, es el estado natural del pene
fuera de la vagina. Es la agresin sexual, emocional la
que fuerza una ereccin fuera de la vagina. Un pene que slo
responde al amor nicamente tiene una ereccin completa
dentro de la vagina o justo antes de entrar en ella. Esto
es por lo que un pene amoroso consigue una ereccin pura
para realizar el trabajo para el que fue creado -para hacer
el amor. Y aquel se hace dentro de la vagina, no fuera en alguna
mujer imaginada, o excitacin o condicin inducida mentalmente.
Una vagina amorosa no tiene dificultad en admitir un pene
flojo, completo, amoroso, que se volver inmediatamente
firme y autoritariamente erecto para el propsito de amar.
Sin embargo -y esto puede ser importante para el hombre
que est intentando purificarse a s mismo- un pene puro
y amoroso no es capaz de conseguir una ereccin si no hay
amor, o el amor es insuficiente, en la vagina de la mujer
en ese momento; es decir, si ella est soando, emocionalmente
distrada o demandante sexualmente. Tal hombre no usa
la imaginacin como la hacen otros hombres. El hombre amoroso
encuentra estmulo suficiente en el momento, en el presente,
con la mujer con la que est.La pureza del amor est ms all
de la necesidad de imgenes imaginadas y de artificios
que requieren del sexo emocional.
- Comenzar de nuevo, Deshacerse del pasado
La mujer ha aprendido a hacer el amor de hombres que no saben
como hacer el amor. El resultado es caos y confusin. Desde
el comienzo del tiempo se la ha manipulado y animado para
sentir que la expresin ms fina de su amor es complacerlo
a l sexualmente. La verdad es al revs: la expresin ms
fina del amor es para el hombre deleitarla a ella sexualmente.
Esto solo lo puede hacer cuando pueda olvidar su preocupacin
con el orgasmo y est lo suficientemente presente en el
amor o el altruismo para recoger y recibir las energas
divinas de ella, su expresin ms fina de amor. Al ensearle
a ella a complacerlo y satisfacerlo, a travs de los aos,
l ha enseado a desearlo, a proyectarse a ella sexualmente.
Esto la lleva a elegir al hombre que quiere. El deseo y la
eleccin surge de la emocionalidad masculina, el principio
activo de partida que hizo del mundo lo que es. Por lo que
ella elige a su hombre con sus vibraciones inducidas masculinas
y, casi invariablemente, es la persona errnea. La mujer
como ser verdadero no desea al hombre. Ella no lo necesita.
Ella es el principio pasivo, de atraccin. Ella como verdadero
ser, es como un imn viviente, irresistible, que sin eleccin
ni error atraer haca s el hombre verdadero que la amar
verdadera y divinamente. A diferencia del hombre, la mujer
en su verdadero ser puede existir sin penetracin sexual
o masturbacin. Ella espera el amor, no el sexo. Los bebs
han sido mucho tiempo su sustituto parcial para el amor
en el sexo. La nica razn por la que ella empez a irse a un
sueo al hacer el amor en primer lugar fue para escapar de
su creciente falta de amor. La mujer solo anhela al hombre
cuando se identifica con su forzada emocionalidad masculina.
La ninfomania es una proyeccin y una invencin totalmente
masculina, como las sex-shops, la pornografa y la prostitucin.
La mujer ha sido totalmente engaada sexualmente por el
hombre, lavada el cerebro de forma patolgica. Y hoy da,
mientras se congratula con ella misma por el progreso en
romper la dominacin masculina en el mundo, ella fracasa
en percibir que l la tiene tan enganchada como siempre
en su sustituto orgsmico y clitoridiano al hacer el amor.
El amor, y no la igualdad, es sobre lo que se basan las protestas
externas feministas. La dominacin masculina comenz
en el sexo y en el sexo contina sin abatir. Ello es el mundo
del hombre y l lo construy sobre la fuerza de su agresin
sexual. Pero la mujer no puede alterar su posicin retirndose
del sexo o usando otros mecanismos. Ella los ha probado
todos a travs de los siglos y ninguno ha funcionado ni funcionar.
El problema es ahora racial, ms all de la esfera personal
de los que estn implicados en resolverlo. Solo la accin
divina o la consciencia puede ayudar. Djame preguntarte,
escuchen ahora las mujeres: Tienes idea de cmo liberarte
de la dominacin sexual masculina? Cmo tratar de nuevo
el autntico amor a tu vida? Cmo hacer que tu hombre y t
misma empecis a amar, a amar verdaderamente como algo
tangible que podis realmente crear juntos y construir
durante el tiempo que estis juntos? Lo sabes? Si lo sabes
por favor dilo. Dilo ahora, en voz alta o a alguien antes
de que yo te lo diga. Dilo ahora antes de intentarlo despus
de que yo hable, para decirte que tu lo supiste todo el tiempo.
Porque si dices eso despus, puedes olvidarlo, no vas a
cambiar. No vas a hacer el amor. Para traer el amor a tu vida
sexual tu vas a necesitar mucha energa nueva. Esa energa
comienza con honestidad -honestidad hacia t misma y hacia
la vida que est intentando ayudarte. Primero, tu debes
orte a t misma admitir que tu vida amorosa no es suficientemente
buena. Debes verbalizarlo, dilo, escchalo para que no
haya escondites, escapes psicolgicos. No es suficiente
con saber que aman dentro y no decirlo ms. Entonces cuando
es demasiado tarde, sollozan y gritan por su amor, pero
la puerta se cerr de golpe ya, la casa est vaca. Tu debes
decirlo ahora para que todo tu ser lo oiga. Segundo, si ests
viendo la verdad de lo que he dicho sobre el amor, debes declararte
a t misma que ello es verdad. Tercero, debes admitir a t
misma que personalmente no sabes que hacer sobre el problema,
que no tienes poder fuera de tomar todas las viejas acciones
que los seres humanos han tomado en su desesperacin, y
la desesperacin los ha llevado bastante infructuosamente
desde que el hombre y la mujer se enamoraron por primera
vez y el tiempo, o la emocin comenz a venir entre ellos.
S honesta. Si ya sabes la respuesta, por qu no lo has hecho?
Y si tienes la respuesta, por qu ests leyendo esto? Es
verdad que una vez tu, tanto hombre como mujer, sabas como
hacer el amor. Si ests oyendo la verdad de lo que estoy diciendo,
ello significa no solo que estas preparado para recordarlo
de nuevo, sino que ya has comenzado realmente a recordar.
Y si mientras sigo tu continas reconociendo verbalmente
la ve
|
|