La mujer de mi mejor amigo

Hace ya un tiempo, mi mujer y yo fuimos invitados a la casa
de playa de Ramn y Gladys, su esposa, para pasar un fin de
semana.


El Sbado durante el da lo pasamos muy bien los cuatro en
la playa, tomamos el Sol, conversamos sobre distintos
temas, entre los que estaba por supuesto la vida sexual
de cada pareja.


Heggy, mi mujer es escandinava y ambos somos, en apariencia,
mucho mas liberales que Ramn y Gladys, pues a cada aventura
ertica que les confesbamos haber tenido, ellos nos decan
que nunca se haban atrevido a hacer algo similar, aunque
Gladys no poda ocultar su cara de curiosidad, casi de excitacin.
De hecho, gracias a la insistencia de Heggy, Gladys acept
por primera vez en su vida tomar el Sol sin la parte de arriba
de su bikini, dejndonos a todos admirar sus increiblemente
bellos senos.


Debo confesar que Gladys, una mujer de 32 aos, tiene un
cuerpo espectacular que parece ser el de una mujer mucho
menor.


Ya en la noche, tomamos algunas copas pero Ramn, como siempre
hace, se descontrol. Tom de mas y eso ocasion el disgusto
de Gladys, quien por supuesto esperaba una noche mas romntica
que ahora quedaba frustada pues su pareja se haba emborrachado.


Despus de una fuerte discusin entre ellos, Ramn se fue
a la cama y Heggy, Gladys y yo permanecimos despiertos un
rato mas, jugando cartas y charlando hasta que Heggy, tambin
cansada del da decidi irse a dormir.


Ya que Gladys estaba disgustada por el problema con Ramn,
decidimos ir a caminar un rato por la arena y charlar un poco
para que despejara su mente. Nos quitamos los zapatos y
ya descalzos, caminamos. Nos alejamos unos 200 a 300 metros
de la casa mientras me contaba como iban sus cosas, que su
vida sexual haba ido empeorando por la excesiva bebida
de Ramn, y comenz a llorar.


La abrac, quise consolarla y apart de mis hombros su cara
para secarle las lgrimas, cuando cas sin darnos cuenta,
comenzamos a besarnos.


Una cosa llev a la otra. De los besos pasamos a las caricias.
Poda sentir sus preciosas y dursimas tetas contra mi
pecho. Empec a besar su cuello y sentir su respiracin
agitada. Mis manos recorran con suavidad su torso, sus
caderas. La deseaba y ella a mi. Le quit la franela y acarici
y lam sus tetas desnudas. Ella gema y me suplicaba que
parse, que no aguantaba mas. Le dije que yo tampoco. Me
arrodil frente a ella para seguir besando su vientre,
su ombligo. Abr el cierre de sus pantalones cortos. No
llevaba pantaletas. La desnud completamente. Era un
espectculo de cuerpo.


Nos acostamos en la arena y nos besamos. Recorr con mi lengua
toda su piel. Desde los deditos de sus pies hasta sus labios
internos y su cltoris y bajando nuevamente por sus muslos
hasta su otro pie, y de nuevo arriba. Abri sus piernas un
poco mas y me pidi que la poseyera: Me estaba tirando a la
mujer de mi mejor amigo !


Ella se di vueltas y me pidi que le hiciese todo lo que le
hago a Heggy y que a ella no le haban hecho. Claro que entend
lo que me peda: Que la penetrara por el culo, lo cual no dud
en hacer.


Primero, comenc lamiendo su cuello y baj hacia su espalda.
Morda suavemente sus exquisitas nalgas cuando decid
abrir sus piernas. Gladys me deca que estaba loco, Me preguntaba
ingenua qu le iba a hacer. Le dije que slo sintiera y disfrutara.
Comenc a lamer su culo. Trataba de introducir mi lengua
lo mas profundamente posible dentro de l. Con su mano,
empez a masturbarse lo que me volvi loco de excitacin.
Gladys estaba tan excitada que utilic los propios jugos
de su vagina para lubricar su culito. Ella tena algn temor
y me pidi tener cuidado. Le dije que se relajar, que no
la iba a forzar.


Lentamente, la volte nuevamente y quedamos frente a frente.
Sub sus rodillas y coloc sus lindos pies sobre mis hombros.
Yo le puse suavemente la punta de mi pene sobre su delicioso
y cerrado culito, al que empec a acariciar con la punta
de mi palo. A la vez, acariciaba su cltors con mi vientre
y tambin lama y mordisceaba suavemente sus pezones.
Su culo empez a ceder. Muy suavemente, le intoduje la cabeza
y ella respir profundamente. La calmaba con mis palabras.
Tranquila, tranquila, suavemente, le deca. As, empec
a deslizar mi miembro cada vez mas dentro de su culo, el cual
ya no estaba tan cerrado. Se abri mas y mas hasta que ya le
entraba y sala como si tuvise muchsima experiencia.
El roce de mi abdomen con sus labios vaginales y su hinchado
cltoris mas mi falo dentro de su culo, termin por ocasionarle
un orgasmo tan grande pens que sus gritos de placer podan
ser escuchados por alguien. Nada pas. Nos corrimos csi
al mismo tiempo y se lo saqu de su pequeo y cerrado culito.
Nos adormecimos por unos instantes, abrazados y al rato,
me coment: Ya no soy vrgen por el culo, y ambos remos.
Seguamos desnudos y al cabo de unos minutos, decidimos
meternos a la orilla del mar para asearnos. Jugueteamos
un poco en el agua fra y nos salimos. No tenamos con que
secarnos por lo que usamos nuestras propias ropas. Ella
secaba mi espalda y mis nalgas con cierta malicia y luego
yo las de ella. Nos volvimos a abrazar y besar. Me pidi que
nunca nadie mas supiera lo que habamos hecho y me dijo que
tratsemos de que no volviera a pasar. Asent con la cabeza
pero su cuerpo desnudo junto al mo era una tentacin irresistible.
Todo comenz de nuevo. No dur mucho la promesa. Esta vez,
le ped poseerla y me dijo entre susurros que ya lo haba
hecho, a lo que le respond: Cierto, pero ahora quiero acabar
dentro de tu vagina. Acabamos ambos, esta vez primero ella
y me pidi con locura que le llenara con mi semen, lo cual
hice con un gusto extremo. Nos besamos profundamente.


Luego de aquella aventura, Gladys y yo tenemos algunos
encuentros furtivos, no muchos ni tampoco tan excitantes
como aquella primera vez en la playa, pero siempre muy satisfactorios.


La relacin entre Gladys y Ramn mejor mucho a raz de aquel
fin de semana. Una vez, en una fiesta en la casa de ellos,
mientras las mujeres conversaban y rean todas juntas
en la cocina, Ramn nos confes a un grupo de amigos de farras,
que desde haca algn tiempo, su mujer haba cambiado.
Que estaba mas desinhibida y que ahora no era tan fra y que
inclusive, le gustaba y as le peda, que se lo hiciera tambin
por el culo, a lo que reimos y le felicitamos en privado.


Seguimos siendo los mejores amigos. Tal vez l nunca sabr
que tanto lo ayud a resolver sus pequeos problemas conyugales,
pero creo que me lo agradecera. Pudo conservar aquella
hembra de esposa que tiene.

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